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Historia del té - Evolución

>> jueves, 14 de octubre de 2010


Hola queridos lectores y amigas que siempre me visitan!
Hoy les traigo un nuevo aporte que encontré sobre el mágico mundo del té.
En esta segunda entrega, les cuento un poco sobre la evolución en la historia del té, una síntesis, pero sin duda resta investigar sobre el uso del té en los pueblos andinos y americanos, si encuentro algo prometo compartirlo.
Aquí va:

Evolución Histórica del Té

Esta planta ha sido cultivada desde hace varios miles de años en Asia. China es considerada su cuna en este sentido, dado que los registros históricos más antiguos que existen los vinculan permanentemente. Ya en la Dinastía Han (alrededor del año 1000 a. de C.), era el té muy popular por sus propiedades medicinales.

Lao Tsé, el clásico filósofo chino (600-517 a. de C.), la describió como “la espuma del jade líquido”, nombrándola como un ingrediente indispensable para el elixir de la vida.

En el año 220 a. de C., un afamado médico de la época llamado Hua Tuo, escribió el Tratado Shin Lun, en el cual describe las habilidades del té para mejorar las capacidades mentales: “beber k´u t´u (té amargo) constantemente, hace que la persona piense mejor”.

En el año 59 a. de C., Wang Bao escribió el primer texto relacionado no solo con las propiedades sino con la preparación del té, estableciéndolo como una parte importante de la dieta.

Durante la Dinastía Sui (589 al 618 d. de C.), el té fue introducido al Japón por monjes budistas. Pero no fue hasta el siglo IX, cuando el Emperador Saga propició el cultivo masivo de té, a partir de la importación de semillas provenientes de China.

Quizás, uno de los personajes emblemáticos en la historia del té, sea el escritor Lu Yu. Alrededor del año 760 d. de C., escribió el famoso texto Cha Jing, en el cual explica cómo esta planta y su consumo habían sido expandidos a territorios lejanos. También explica cómo eran cultivadas y cuidadas las mismas, cómo eran procesadas las hojas y cómo era preparada su infusión. También mencionaba cómo se evaluaba la calidad del té y de qué regiones provenían las mejores hebras. El té que se producía en esa época era fundamentalmente en forma de ladrillo (tea brick) y se utilizaba como dinero, especialmente en las esferas más elevadas, donde el dinero metálico perdió valor de cambio.

Más adelante, con el reinado de la Dinastía Song (960 á 1279 d. de C.), la producción y preparación del té cambió de manera radical. En este período surge el formato de té en hebras. Con el advenimiento de la Corte Ming, en 1391, se fijó un decreto a través del cual “sólo podría considerarse como tributo el té en hebras”. Como resultado de ello, la producción de esta modalidad creció de manera radical y surgieron nuevas técnicas de procesamiento.

En 1610, se produce el establecimiento de la Dutch East India Company, la primera empresa importadora de té de hebras de Europa. En el año 1610, se produjo el primer embarque de té en hebras proveniente de China hacia Europa (puntualmente Holanda), hecho que trajo aparejado un vertiginoso auge de esta bebida en el Viejo Continente.

Hacia el año 1630, el consumo de té en hebras se había instalado en la clase de elite parisina. Se cree que el hábito de agregar leche al té fue realizado por primera vez poruna mujer francesa perteneciente a la nobleza, Madame de la Sabliere.

Entre 1652 y 1654, el té se populariza en Inglaterra, introducido por los holandeses. Se lo empieza a denominar en tierras británicas como “la primer bebida saludable del mundo” y el gobierno ordena reemplazar el consumo de Ale (una tradicional bebida que se utilizaba en el desayuno) por té.

El té tuvo su auge en India y Sri Lanka a partir del año 1749, en virtud de la colonización inglesa, ya que debido a condiciones climáticas, territoriales, económicas y comerciales proporcionaban a Gran Bretaña excelentes oportunidades estratégicas.
(Fuente: Escuela Arg. de Té)

Hasta luego lectores, muchos besitos, nos encontramos pronto!

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El mágico mundo del té

>> lunes, 20 de septiembre de 2010




Queridos lectores, les voy a contar un secreto, que poca gente conoce sobre mí, uno de mis sueños es ser Tea Sommelier, pero por motivos económicos esta carrera se me hace en este momento inalcanzable realmente. Espero poder algún día concretarlo!!
Soy una amante del té, desde mi infancia en la patagonia, aprendí a apreciarlo, a desgustarlo en las casas de té galés, y significó siempre una especie de comunión con mi mamá, cuando me servía todas las tardes el té con leche, cuidando todos los detalles, con mi mantelito, mi taza, las galletitas... Tal vez no era muy afectuosa, pero en ese momento ponía toda su dedicación para servirme el té, y yo lo recuerdo con cariño... Hasta el día de hoy, aunque tengamos nuestras diferencias, me gusta ir a su casa y tomar el té con rosquitas o pan con mermelada...
Es por este motivo que quiero compartir con ustedes mi amor por el té, y cada cosita que vaya aprendiendo en mi camino autodidacta, la transmitiré aquí.
Ahora una primera parte para iniciar juntas este camino del té:

Introducción al Mundo del Té

Después del agua, es la segunda bebida más consumida del mundo. Su historia en este mundo es tan rica y tan antigua, que sus orígenes se funden con el inicio de la civilización. Ha sido uno de los commodities más buscados, ha sido parte de guerras, ha sido inspiración para poetas y escritores, ha sido bebida de reyes, emperadores y destacadas figuras de la política, el espectáculo, ha sido parte de la vida de miles de millones de personas. El té ha estado tan presente en la evolución histórica del hombre, que resulta verdaderamente difícil no considerarlo uno de sus compañeros de ruta en su devenir por este planeta.

Una leyenda cuenta que Shennong, un legendario Emperador de China, quien además inventó la agricultura y la medicina de ese país, se encontraba reposando al aire libre, y mientras estaba sentado debajo de un árbol, bebía un tazón con agua caliente, alrededor del año 2737 a. de C. El viento agitó las hojas de ese árbol e incidentalmente unas pocas cayeron dentro de su tazón y rápidamente comenzaron a cambiar el color del agua. Absorto en ese maravilloso espectáculo, Shennong fue capturado por la intriga y el misterio, que lo condujo a llevar sus labios hacia el tazón y permitir que un delicado sorbo de esa accidental bebida corriera por su paladar. Su experiencia fue tan placentera y además renovadora, que este hombre alcanzó un estado de profunda alegría. Ese momento mítico lo llevó a estudiar las hojas de esa planta, y como hombre de conocimiento que era, rápidamente descubrió y verificó varias propiedades. Desde ese momento, se dice que no pasó un solo día de su vida sin beberla.

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